Poda

LA VIÑA ES EL ORIGEN

Cuando el ciclo vital de la cepa entra en reposo, es el momento de explicarle con la poda, con respeto, como nos gustaría que creciera la próxima primavera. Es un momento de comunicación íntima entre el viñador y la planta.

SENSIBILIDAD Y CONCIENCIA

En Gramona hemos vuelto a aprender lo que habíamos olvidado hace más de treinta años: podamos para alargar la vida de la cepa y conservar la buena salud de la madera. Ponemos el foco en el desarrollo de la buena vida de la viña, mucho más allá de la próxima cosecha.

LA PODA DE RESPETO

Esta forma de trabajar es una declaración de intenciones que compartimos con las plantas. Respetamos el crecimiento orgánico de la viña, no lo forzamos para conseguir productividad o para su adecuación al trabajo mecanizado.

Nos adaptamos al flujo de la savia y realizamos cortes pequeños para minimizar la herida, evitar las infecciones y mantener intacta la salud de cada una de nuestras cepas. No cortamos todo, dejamos madera de respeto para favorecer la circulación natural de la savia.

PODA EN VERDE

La poda de respeto establece una relación de confianza entre las personas que la realizamos y la cepa. Seguimos pendientes de la viña durante la brotación y la floración y, cuando hace falta, eliminamos hojas y brotes con nuestros dedos, para ayudar a la planta a adaptarse a la meteorología de cada añada.

ACADEMIA DE PODA

La escuela italiana de Simonit y Sirch trabaja con un método de poda sensible, totalmente alineado con nuestra manera de vivir la viticultura. En Gramona lideramos la difusión de sus técnicas en Cataluña e iniciamos un proyecto de formación de formadores, que desembocó en la creación de la Academia de Poda. Roc Gramona es profesor de la Academia desde 2015 y fue su director entre 2018 y 2022.