En Aliances per la Terra hemos tenido siempre muy claro que nuestra viticultura biodinámica da uvas y vinos de muy alta calidad, que influyen positivamente en nuestra vida, en nuestra salud. Recibir el reconocimiento de expertos internacionales, al comprobar estos beneficios en el compost y los vinos, impulsa nuestra energía de vida.

Cuando hablamos de cristalizaciones sensibles, nos referimos a un método de análisis inscrito en la filosofía biodinámica, que tiene por objetivo obtener información sobre varios aspectos cualitativos de una materia viva. Sobre todo, nos da información sobre la fuerza vital, la energía que esta materia viva puede transmitir.

El método de análisis es sencillo. Se basa en como las sustancias vivas (vino, savia, compost…) alteran el orden de los cristales de determinadas sales de cobre en pruebas de laboratorio. Sobre una placa de Petri, se  depositan la sustancia a analizar, el cloruro de cobre y agua bidestilada, y se deja en un ambiente de temperatura y humedad controladas durante unas horas. Al evaporarse el agua, se obtiene la imagen de la reordenación de las agujas cristalinas alrededor de un centro germinativo. Normalmente, se deja la preparación en reposo unas horas más, y se realiza una segunda interpretación de la imagen.

Es precisamente esta interpretación lo que requiere entrenamiento y habilidades especiales. No es nada fácil describir la imagen resultante, hay que haber observado muchas y haber investigado las correspondencias con diferentes aspectos de la materia objeto de análisis durante años, para poder hacer una descripción razonada de la disposición de los cristales.

Cada sustancia viva conforma un dibujo que podemos calificar de característico y, en el caso del vino, permite interpretar el perfil de vinificación, la idoneidad del momento de vendimia, el potencial de crianza, la ausencia de patologías, el equilibrio entre oxidación y reducción, o la resistencia a las crisis climáticas, para poner algunos ejemplos.

Cómo decíamos, las cristalizaciones evalúan especialmente el impulso vital, la fuerza que anima la tierra, las plantas y los animales, y nos conecta con las influencias cósmicas, para promover un equilibrio natural del ecosistema. Para impulsar esta energía vital, en viticultura biodinámica, y en Gramona en concreto, elaboramos y aplicamos los preparados al compost, al suelo y a las plantas.

Los preparados biodinámicos en Aliances per la Terra

Los integrantes del colectivo de viticultores Aliances per la Terra nos reunimos a menudo para elaborar preparados biodinámicos de manera comunitaria, son momentos de complicidad. Llevamos a cabo las preparaciones en colaboración porque pensamos que, de este modo, nuestras energías se multiplican y queremos que nuestros vinos transmitan este valor .

No nos equivocamos, porque el informe de las cristalizaciones sensibles sobre las muestras de preparados enviadas en el laboratorio son descritas como “un muy buen producto, profundamente estable, con la firma biodinámica muy presente”.

La cristalización sensible de Gramona Imperial 2024

Hace años que, en Gramona, realizamos estos análisis con la intención de recoger el máximo de información sobre nuestros vinos. Es una herramienta para conocer suestado, el momento en que se encuentran, prever la evolución futura y revisar las tareas llevadas a cabo, como indicadores de buenas prácticas, para nuestro aprendizaje.

Este año, hemos enviado al laboratorio de la especialista en cristalizaciones sensibles, Margarethe Chapelle, muestras de varios vinos de la añada 2024, junto con las muestras de compost elaborado en nuestra granja con los viticultores de Aliances per la Terra. Chapelle, enóloga de formación, trabaja esta técnica de análisis cualitativo, especializada en el mundo del vino, desde hace casi 30 años.

Sobre las muestras de vinos enviadas ha escrito: “los vinos de Gramona evolucionan hacia una gran finura, los marcadores biodinámicos son claros”.

La imagen muestra la cristalización sensible de Gramona Imperial 2024. Los comentarios que envía el laboratorio de Chapelle, Oenocristal, hablan de un “vino con un buen potencial vital, con reservas disponibles que no se han tenido que utilizar”. El tejido del vino muestra que “la fecha de vendimia fue acertada” y “el grado de madurez lo bastante alto para conseguir el perfil aromático deseado” en cuanto a los aromas de frutas y flores. También se extrae información sobre el proceso de vinificación “la ausencia de anillos en los campos mediano y exterior indica una cinética de fermentación sin estrés y con muy buena adaptación a las necesidades de la fruta”.

Pasadas 24 horas, el informe destaca que “en la degustación se percibirá más exquisito y sedoso, con un muy buen volumen”, “el vórtice en forma de tulipán característico del vino de viticultura biodinámica es claramente visible” y, continuando sobre el tipo de viticultura llevada a cabo explica: “la bella textura no se vuelve tosca ni se altera después de la exposición al oxígeno; por su finura y complejidad es una característica de los vinos de esta casa”.

Nos ilusiona especialmente ver que, año tras año, junto con Aliances per la Terra, conseguimos que nuestros vinos demuestren el impulso de vida que nos hace trabajar para construir el futuro de nuestra tierra, nuestro paisaje, nuestra gente.