CON LOS PIES EN LA TIERRA

VITICULTURA DE TERRUÑO

Años de trabajo en la viña ayudados por los animales, de elaboración y aplicación de preparados biodinámicos, de realizar el trabajo a mano, de entender la composición de los suelos, de ejercer poda de respeto durante el invierno y poda en verde con las manos en primavera han construido, poco a poco, nuestra viticultura de terruño. Cumplimos 150 años trabajando la tierra y apenas hemos iniciado el camino que nos lleva a conocerla, a entender nuestras plantas, para prepararnos juntos para todo lo que el futuro nos traiga.

PRELUDIO

A finales del siglo XX, la instauración generalizada del monocultivo, el uso abusivo de productos y la consecuente degeneración de la tierra hicieron imprescindible la búsqueda de alternativas. La cuarta generación de la familia inició el replanteamiento de los valores y los cambios trascendentales y permanentes con el fin de no perder el más grande de los legados: la tierra.

IDENTIDAD DEL TERRITORIO

Fue así como empezamos a profundizar en el estudio de nuestros suelos de la mano de Claude y Lydia Bourguignon, consultores especializados en microbiología de suelos, con el firme objetivo de reflejar en nuestros vinos la identidad del territorio. Para ello, a la experiencia acumulada por la familia, le añadimos los consejos de la pareja Bourguignon, maestros de la vivificación de los suelos y queridos colaboradores de la familia.

NUESTRA VITICULTURA DE TERRUÑO

Cada día tomamos mayor conciencia de la necesidad de trabajar con la tierra, de conocerla, de ser sus cómplices, para afrontar juntos el porvenir. Hemos recuperado la formación en vaso para nuestras cepas y les aplicamos poda de respeto. Labramos con caballos e injertamos a pie de viña, con material vegetal de nuestras fincas. Aprovechamos la orografía del terreno para poder optimizar, todavía más, todos los recursos cuando es necesario replantar.

La biodinámica favorece la vivificación de la viña, buscando elevar los niveles de biodiversidad: cuando es posible, se mantienen las cubiertas vegetales espontáneas para conseguir suelos más esponjosos. Aplicamos infusiones y decocciones de plantas para evitar plagas, y elaboramos compost animal y vegetal que sirve de alimento para la tierra y las plantas.

Todas estas prácticas tienen una influencia directa sobre la calidad de la uva, haciéndola más expresiva, concentrada y compleja, lo que se transmite en los futuros vinos que reflejarán su origen irrepetible, y también activan la salud y la longevidad de nuestras cepas.

OBSERVACIÓN – APRENDIZAJE CONTINUO

Observamos el ciclo lunar y sus fases ascendentes y descendentes para elegir el mejor momento y llevar a cabo cada tarea en la viña. Seguir el calendario biodinámico nos ayuda a aprovechar la energía del firmamento y la tierra en cada paso del crecimiento de la uva y al transformarla en vino.

Creemos que la naturaleza tiene una influencia directa y determinante sobre nuestros cultivos, y es nuestra obligación aprender a interpretarla.

CUBIERTAS VEGETALES

La cubierta vegetal viva en la viña es una técnica de mantenimiento y nutrición del suelo. Contribuye a regular la retención y el drenaje del agua, aumenta la biodiversidad y controla la proliferación de las plagas más habituales, reduce los riesgos de erosión y mejora la estructura del suelo, activando la vida microbiana. En épocas de sequía, depositamos corteza de árbol sobre el suelo con el mismo objetivo y para evitar la competencia por el agua con las cepas.

COMPOST DE NUESTRA GRANJA Y PREPARADOS BIODINÁMICOS

Elaboramos el compost animal y vegetal en nuestra granja, pilar fundamental de la agricultura biodinámica.

Cuidamos nuestras viñas con infusiones preventivas de plantas medicinales, cultivadas en nuestro huerto con ortigas, diente de león, milhojas, cola de caballo, valeriana…  Estas decocciones activan principios contra posibles plagas, hongos y enfermedades.

LA GRANJA

En agricultura biodinámica se busca la autosuficiencia, por lo cual el papel de una granja es fundamental para elaborar todos los elementos precisos, como los abonos naturales, el compost, los preparados biodinámicos y las hierbas medicinales.

ALIANCES PER LA TERRA

Trabajamos bajo la filosofía biodinámica alrededor de 450 hectáreas. De éstas, 85 son propiedad de la familia y el resto provienen de Aliances per la Terra, la asociación de viticultores fundada en el año 2015 y encabezada por Gramona que sigue una filosofía de trabajo respetuosa con el entorno. Sus miembros han seguido de manera conjunta y con un trabajo colectivo una evolución gradual y natural que busca vivificar la tierra y el paisaje al cual pertenecen.

Nuestra prioridad es garantizar que el legado excepcional que es la tierra del Penedès llegue a las siguientes generaciones y, para hacerlo, perseveramos en nuestro compromiso con el medio ambiente. Descubre más información sobre esta tierra, las características de nuestros suelos y las prácticas sostenibles que aplicamos tanto en la viña como en la bodega, durante la elaboración de nuestros vinos espumosos.

Certificación biodinámica desde 2014

En el año 2014 obtuvimos el sello Demeter, que certifica la agricultura biodinámica de nuestras viñas. Igualmente, el proceso de elaboración llevado a cabo en la bodega también cuenta con la certificación Demeter. Este doble reconocimiento, a la viticultura y a la elaboración, es poco habitual entre los vinos de nuestro país.